Una casa sabia siempre reserva un lugar para el alma Quien camina por la senda de lo sencillo y lo antiguo debería reservar, en su casa, un pequeño lugar que le pertenezca al alma.
En brujería llamamos despachos a las distintas formas de cerrar un hechizo o conjuro. No son un simple adorno ritual: cada despacho cumple la función de contener, transformar o devolver la energía movilizada durante el trabajo mágico.