Tamus communis: Uso Mágico en Mi Oficio



Tamus communis, la que arrastra hacia fuera

No es una planta que trate a la ligera. Tiene un pulso antiguo, áspero, de los que no piden permiso. Acudo a ella cuando algo se me queda dentro, agarrado donde no debe: carga, mirada ajena, malestar que no se va.

Trabaja tirando de lo profundo, sacando hacia fuera lo que estorba, aunque escueza un poco en el proceso. Por eso la uso con cuidado, sin forzarla y sabiendo cuándo parar. Y sobre todo, sin olvidar cerrar bien después, porque lo que abre camino también puede dejarlo expuesto, no lo olvides.

No la considero una aliada suave. No viene a calmar ni a consolar. Viene a sacar.

La Tamus communis, conocida como nueza negra o vid negra, siempre ha tenido un lugar incómodo: útil, pero nunca inocente. No es de las que se ofrecen. Hay que saber cuándo llamarla.

En Los Viejos Tiempos, su raíz y sus hojas se usaban externamente para mover lo estancado: golpes, inflamaciones, dolores que se resistían. Pero también se sabía que irritaba, que podía quemar la piel. No era planta de todos los días; se llamaba sólo cuando lo demás no bastaba.

En la Brujería del Cerco, ese mismo carácter se mantiene.

No la uso para proteger. No levanta límites. No suaviza.

La llamo cuando algo se ha instalado donde no debe.

Cuando una presencia se ha pegado.
Cuando una emoción no se va.
Cuando algo ajeno se ha quedado ocupando sitio.

Entonces no sirve cerrar más. Primero hay que sacar.

Trabajo con ella con gestos simples: arrastre, retirada, expulsión. No invoco, no adorno. Solo acompaño lo que ya se mueve.

Es planta de umbral abierto, de grieta, y por eso exige atención.

Siempre sigo tres cosas: medida, retirada y cierre.

Medida: forzarla solo empeora lo que intenta limpiar.
Retirada: su acción no se sostiene más de lo necesario.
Cierre: todo lo que se abre deja un vacío; si no se sella, queda expuesto.

Tras su uso, siempre restablezco el límite: calor, silencio, alguna planta que calme, humo suave o simplemente reposo. Volver a asentar lo que se ha movido.

Y algo más, que no conviene olvidar:

Es una planta tóxica.

No se ingiere. El contacto directo con la raíz fresca o sus hojas puede dañar la piel. Esto antes se sabía bien. Hoy conviene repetirlo. No es planta para probar.


Uso seguro con objetos: Poción de Tamus communis

Para qué: Extraer cargas, presencias o energías estancadas de objetos o superficies.

Para evitar riesgos, uso la planta solo como poción sobre objetos o superficies, nunca directamente sobre la piel:

Materiales
Hojas o raíz seca de Tamus communis
Agua
Paño o esponja
Planta calmante o humo suave (malva, lavanda, romero)

Hervir hojas o raíz seca y colar la poción.
Humedecer un paño con el líquido y pasarlo sobre el objeto o lugar que quiero limpiar.
Desechar la poción usada. No hace falta repetir.
Cerrar con calor suave, humo de planta calmante o reposo en silencio.
Lavar paño y guardar la planta seca en lugar seguro.

Así la planta arrastra lo que estorba, pero sin riesgo de irritación o intoxicación.

No la llamo a menudo. No hace falta.

Pero cuando algo se queda demasiado dentro, cuando no sale por sí solo, entonces sí.

Entonces dejo que trabaje. Y cuando termina, cierro.

Nota Importante: 

No manipules la planta sin guantes
No ingerir.
Mantén contacto mínimo con la piel.

Texto y foto 🌿
©️Lola Rodríguez ~La Mujer del Bosque ~
©️Todos los Derechos Reservados 

Y por último... Si vas a copiar este artículo, menciona su autoría y no quites mi firma

Comentarios

  1. Es una planta que conocía vagamente y desconocía su utilidad, muchas gracias por toda la amplia información que aportas me será muy útil y por supuesto la manipulare con mucho cuidado.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sobre Brujas y Campañas Mediáticas