La Dedalera en la Brujería del Cerco
En el Cerco jamás se utiliza la dedalera como remedio. Su veneno merece respeto y no admite imprudencias. Donde sí encuentra su lugar es en el Oficio, pues sus semillas forman parte de antiguos trabajos de Ofensa y Defensa, transmitidos con la misma prudencia con la que el bosque guarda sus secretos. Ellas Representan el límite entre lo que permitimos entrar en nuestra vida y aquello que debe quedarse fuera. Se emplean por el poder de la planta y por el símbolo que contienen.
Trabajo del Cerco para guardar el umbral
En una pequeña bolsa de lino coloca tres semillas de dedalera, una bellota y un poco de tierra recogida junto a la entrada de tu hogar. Ata la bolsa con un hilo rojo o negro y sostenla entre las manos mientras pronuncias estas palabras:
"Semilla pequeña, guardiana antigua,
custodia este umbral con el silencio del bosque.
Que entren la paz, la palabra sincera y la buena voluntad.
Que toda sombra, toda envidia y todo mal camino
pierdan aquí su fuerza y regresen a la tierra."
Guarda la bolsa junto a la puerta de entrada o cerca de una ventana. Cuando llegue el otoño, devuelve las semillas y la tierra al bosque como muestra de agradecimiento y, si así lo deseas, renueva el trabajo con otras nuevas.
En el Cerco se dice que una semilla no protege por sí sola; protege el compromiso de quien recuerda que todo hogar necesita buenos límites.
La dedalera me recuerda una de las lecciones más antiguas de la naturaleza: no todo lo bello puede tocarse, ni todo lo que sana deja de ser peligroso. A veces la mayor sabiduría consiste en admirar una planta sin alterarla, escuchar el silencio del bosque y comprender que hay guardianes que cumplen su misión simplemente permaneciendo donde siempre han estado.
Texto y foto 🌿
©️Lola Rodríguez ~La Mujer del Bosque ~
©️Todos los Derechos Reservados
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